Y así, en tu misterio poder descubrir el sentimiento eterno.
miércoles, 10 de febrero de 2010
No se si siento, y ese es mi problema.
No se si estoy segura para hacer cosas de las que capaz después me arrepienta, y por lástima, no haya vuelta a atrás. No se si pueda decir cosas de las que después me quiera retractar, pero el error está cometido. No quiero decir que SÍ a algo que no se si está marcado por el destino a que sea así, por miedo a tropezar dos veces con la misma piedra. Lo único que sé, es que no sé nada. No nací sabiendo.
sábado, 6 de febrero de 2010
18
Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar a digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseros, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto. Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejarnos los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando. Llorar como un cacuy, como un cocodrilo ... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar. Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca. Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
viernes, 5 de febrero de 2010
Me levanto en tu fotografía, me levanto y siempre ahí estas tú en el mismo sitio
y cada día la misma mirada, el mismo rayo de luz.
El color ya no es el mismo de antes, tu sonrisa casi se borró
y aunque no estés claro yo te invento en mis pensamientos y en mi corazón.
Nadie tiene un pacto con el tiempo ni con el olvido y el dolor,
si desapareces yo te encuentro en la misma esquina de mi habitación.
Cada día que pasa te pienso y te vuelvo a mirar.
Cada día que pasa te pienso y te vuelvo a mirar.
Cada cosa en su sitio, el pasado, el presente en el polvo,
mis dedos se juntan y quiero tenerte cambiando conmigo.
No he movido tu foto ni el tiempo en los años,
si me hablas de lejos procura avisarme temprano y así controlarme.
Me levanto en tu fotografía, cada día invento una actitud
Me levanto en tu fotografía, cada día invento una actitud
y aunque no se note el blanco y negro, no me desespero, uso mi imaginación.
Nadie tiene un pacto con el tiempo ni con el roció de la flor,
si desapareces yo te encuentro en la misma esquina de mi habitación.
miércoles, 3 de febrero de 2010
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