¡ BUENA SUERTE !
jueves, 31 de diciembre de 2009
Dime qué te tiene así, hoy es un no, mañana es un sí.
Contestame, hablame claro, ¿qué es lo que te tiene así?
Te equivocaste al elegir, la solución no era huir.
Contestame ya, dime cómo te ha ido,
desde que no somos uno, solo somos amigos.
¿Cómo te va? Hazme saber si has podido evadir este amor
que por tanto tiempo nos ha perseguido.
domingo, 27 de diciembre de 2009
sábado, 26 de diciembre de 2009
Es el momento, acércate a mi. Quiero ver tu cara hablar de ti y de mi. A veces parece que tratas de correr, alejarte de mi. No sabes fingir, mirame, no me evites más. ¿Por qué tanta vergüenza? Tengo mi razón, en las noches no me sientes y sin alma te entregas. Yo, que te amé con ilusión, que te di mi corazón, no merezco que pretendas olvidarme. Yo, que mis sueños te entregué y mi pasión te regalé sin guardarme nada que pudiera darte. Di que no es tarde para hablar de otra oportunidad, pero tu silencio me lastima, no hay piedad. A veces parece que tratas de correr y alejarte de mi. No sabes fingir. ¿Cuál es tu temor? ¿Que yo muera de tristeza? Es peor que me mientas.
viernes, 25 de diciembre de 2009
martes, 22 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009

Y aunque este año nos hallamos separado, quiero que sepan que son muy importantes para mi. Con cada una de ustedes pasé momentos únicos, y nunca me voy a olvidar de eso. Gracias por haber estado siempre a mi lado, por haberme sacado miles de sonrisas. Perdón por haberme distanciado de algunas, nunca fue mi intención, pero creo que las cosas se dieron así. No culpo a nadie, ni me culpo a mí, porque hay personas que no hicieron nada para superar esto, y sé que yo tampoco en algunas ocasiones lo hice. Las amo mucho, y saben que siempre van a poder contar conmigo, no se duda. No hay rencores de ningun tipo.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Volver a empezar
Un día lluvioso y frío, Valentino Alcapanni se puso a pensar. Un vaso vacío esperaba sobre la mesa. Él estaba realmente triste en su oscura habitación. Valentino quería morir.
Fue en busca de su botella de whisky, se sentó, sintonizó la radio más melódica y lloró.
Su vida era rutinaria. aburrida: se despertaba temprano, bebía su café amargo y salía hacia la oficina. Se pasaba las horas haciendo lo que le ordenaban, sin ánimo. Al regresar a su casa, miraba televisión o escuchaba música mientras bebía. No tenía amigos. Estaba alejado de sus padres, su única familia. Había terminado una relación con una muchacha. No quería que nadie llegara a su vida. Su mejor amigo era el piano, que tocaba en los días más tristes.
Un domingo lluvioso de mayo, vio su realidad y ya no quiso saber más. No se creía capaz de querer a alguien, ni siquiera de ascender en su trabajo. Si alguien se le acercaba, él se alejaba; no quería lastimare a nadie, tampoco a sí mismo. Decidió acabar con todo, suicidarse. Abrió el frasco de pastillas para dormir y lo vació en la boca. Bebió el whisky que quedaba y se recostó. Cerró los ojos y esperó, esperando que el dolor desapareciera de pronto.
Al día siguiente, el encargado del edificio lo encontró. Valentino fue a parar al hospital, donde le salvaron la vida.
Al poco tiempo regresó a su casa. Tocó el piano durante horas y lloró. Seguía en su cabeza el deseo de morir. De pronto se vio a sí mismo, pasando desde el balcón a la cornisa del sexto piso. Alguien llamó a la emergencia. Pronto hubo mucha gente intentando detenerlo, personas que podrían ser sus amigos.
Entonces, con un solo paso, Valentino Alcapanni selló su destino.
viernes, 11 de diciembre de 2009
¿Cómo estás, qué tal te va?
¿Allí es de día o es de noche?
¿Es bonita esa ciudad para ir de vacaciones?
Y el hotel, ¿era verdad que es tan romántico y lujoso
como en la publicidad con esas playas de las fotos?
En Madrid está lloviendo y todo sigue como siempre.
Solamente que no estás y el tiempo pasa lentamente.
Estoy loco por que vuelvas, hace tanto que te fuiste.
No te irás a enamorar allí, lo prometiste.
Por favor, cuando puedas llámame,
que mi soledad y yo sin ti no nos llevamos bien.
Me paso el día planeando nuestro encuentro imaginario.
Me paso el día planeando nuestro encuentro imaginario.
Te besaré, como nadie en este mundo te besó
te amaré, con el cuerpo y con la mente,
con la piel y el corazón.
Vuelve pronto, te esperamos,
Mi soledad y yo.
Te besaré, como nadie en este mundo te besó,
te amaré, con el cuerpo y con la mente,
con la piel y el corazón.
Vuelve pronto, te esperamos
Mi soledad y yo.
Ya no te entretengo más,
sé que te está esperando alguien.
Dile que debe hablar más bajo,
al que ha dicho que no tardes.
Sólo un último favor te pido antes de colgar,
dile que te cuide mucho,
¿me prometes que lo harás?
Y ahora cálmate, que no note que has llorado.
Disimula que estás bien como yo lo hago.
Y mientras seguiré pensando
en nuestro encuentro imaginario.
Te besaré, como nadie en este mundo te besó,
te amaré, con el cuerpo y con la mente,
con la piel y el corazón.
Vuelve pronto, te esperamos
Mi soledad y yo.
te amaré, con el cuerpo y con la mente,
con la piel y el corazón.
Vuelve pronto, te esperamos
Mi soledad y yo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
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